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El Letrero de Hollywood

El letrero de Hollywood (Hollywood Sign), el cual es ahora una famosa atracción turística de Los Ángeles, fue construido originalmente como un anuncio para un nuevo desarrollo inmobiliario, ubicado sobre el distrito Hollywood de Los Ángeles. Originalmente, el letrero decía Tierra de Hollywood (Hollywoodland) y anunciaba "un ambiente magnífico sin un costo excesivo en el lado Hollywood de las colinas". La Compañía de Letreros Creciente (Crescent Sign Company) fue comisionada para construir el letrero y el propietario de la compañía, Thomas Fisk Goff, creó el diseño.

Cada letra medía 30 pies de ancho (9.14 metros), 50 pies de altura (15.24 metros) y estaba adornado por 4 mil focos. El letrero se levantó para ver hacia el sur, en el lado de la colina, y fue dedicado oficialmente el 13 de julio de 1923. La (Crescent Sign Company) no tenía la intención de que las letras se convirtieran en una característica permanente de la punta de ese lado de la colina, pero después del florecimiento del cine estadounidense en Los Ángeles, el letrero de Hollywood se volvió un símbolo internacional y se conservó con vista hacia Hollywood. Durante los años 1940, el letrero se puso destartalado y desvencijado, y su mal aspecto ocasionó que la Cámara de Comercio de Hollywood (Hollywood Chamber of Commerce) fuera contratada por la ciudad de Los Ángeles para repararlo y reconstruirlo.

Aunque al letrero se le dio mantenimiento, en la medida de las capacidades de la ciudad y la cámara de comercio, las letras de madera no estaban construidas para durar por décadas y en 1978 se decidió que se fabricaría un nuevo letrero de acero para reemplazar a la antigua estructura de madera. Se buscaron donantes y habiendo conseguido una cantidad de dinero significativa para reconstruir el letrero de Hollywood, durante el 75 Aniversario de Hollywood, el 14 de noviembre de 1978, el nuevo letrero fue develado.

Las letras actuales miden entre 31 y 39 pies de ancho y 45 pies de altura (9.5 y 11.9 metros de ancho y 13.7 metros de altura). La ciudad y la cámara decidieron que los focos representaban un costo innecesario y no fueron reemplazados en 1978. El letrero descansa todavía en el mismo sitio en el que fue levantado el anuncio original, hace 75 años.